EL GATO.
Había
una vez una familia, la familia Camela, era una familia bastante feliz, la típica
familia de película, madre que esta siempre trabajando en casa, padre que viene
del trabajo, se tumba y no se levanta y hijo que no era listo ni tonto pero
siempre la estaba liando...
Benito,
el hijo y Ana, la prima, tenían un gato, los padres estaban muy artos de el,
siempre estaba ensuciando y tirando las cosas, un día los padres de Benito les
dijeron que el gato había muerto, que se cayo desde la ventana y lo habían
enterrado. Benito y Ana estuvieron un día entero llorando. Al día siguiente le
hicieron un funeral, y una tumba. En la tumba había un cartel que ponía:
“Chippy, Benito Camela y Ana Bohueles. Amigos por siempre”.
Benito
no podía dormir por las noches, ya que amaba a ese gato.
Por
las noches empezó a oír ruidos de arriba, le daban mucho miedo y no se atrevía
a subir. Los ruidos sonaban cada noche, un día Benito se harto y cogió un bate
de béisbol y subió al trastero... Al abrir la puerta escucho una silla caerse y
vio algo escondiéndose. Se asusto muchísimo pensaba que era un ladrón. Grito:
-¡Vete
de aquí! Llevo un bate.
Se
acerco mas y lo vio, pero no era un ladrón era el, Chippy no estaba muerto sus
padres lo habían encerrado en el trastero sin darle de comer ni nada. Benito se
alegro muchísimo, pero se enfado con sus padres. Tal como cogió a Chippy llamo
corriendo a su prima Ana y se lo contó. Estuvo una semana sin hablar a sus
padres ya que era lo que estuvo el sin Chippy. Entonces el y Ana estuvieron
felices para siempre y cuidaban a Chippy como nunca lo habían hecho.
Gran caligrafia y gran argumento. Sensacional.
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